El trabajo en equipo y la cooperación entre empresas

Un reto de futuro, una necesidad del presente que debemos liderar los jóvenes empresarios.

Trabajar en equipo es sinónimo siempre de beneficio, de éxito, si encima tenemos una gestión  óptima de nuestra empresa, el siguiente objetivo debe ser cooperar con nuestro entorno, con otras empresas. El equipo, y la empresa lo debe ser, siempre está ligado por algo más que una simple unión física de personas, un equipo comparte un mismo objetivo, los mismos valores, un sólo corazón y un único espíritu. Este es el tema que la revista de AJE ha querido abordar para   facilitarnos a todos/as unas claves importantes sobre como poder llegar a ser más competitivos y rentables en cada uno de nuestros proyectos empresariales, junto al hecho de saber trabajar en equipo. La cooperación es eminentemente una actividad económica compartida, encaminada al logro de beneficios mutuos para los participantes, y debe ser entendida como otra forma de competir en el mercado. Y en ocasiones el trabajo en equipo, que es la cohesión interna de la empresa, si lo hacemos bien  nos lleva a un siguiente paso, el de cooperar con otras
empresas para encontrar negocio.

Dificultades tales como los conflictos, ausencia de compromiso, desmotivación laboral e  incumplimiento de fechas, por ejemplo, gracias al impulso de trabajar en equipo para superar los desafíos que plantea el trabajo en la organización. Citando a Pilar Jericó, “El talento sólo es posible cuando tiene un equipo que lo respalde”. y efectivamente podemos verlo en los equipos deportivos donde se reconocen los talentos individuales, pero siempre se concluirá que sus resultados son obtenidos gracias a la labor conjunta de todos los integrantes. tiene que ver con el mecánico que le cambia la rueda trasera derecha al campeón mundial de F-1 cuando entra a los garajes, o con el que llena la gasolina o el que coordina las transmisiones, si hacen mal su trabajo, el campeón puede fallar en su intento de ganar la carrera o lo que es peor, puede producir un accidente de impredecibles consecuencias.

Las organizaciones que desconocen la potencialidad de sus colaboradores están perdiendo la oportunidad de desarrollar y generar procesos innovadores en la gestión que realizan. En Gung Ho (Ken Blanchard y Sheldon Bowles), se propone un símil con tres animales, el primero, el espíritu de la ardilla, que nos lleva a reconocer que todo trabajo vale la pena y por humilde que sea contribuye con la meta propuesta, que nuestro trabajo hace que el mundo sea mejor, sin esta condición estaremos sumergidos en la rutina perdedora que nos lleva a vivir en organizaciones poco  motivadas y alimentadas por la envidia entre los miembros de los equipos.

El segundo, el estilo de castor, que nos invita a reconocer los límites de nuestra gestión, a saber que no podemos hacerlo todo solos, que necesitamos de los demás y que es preciso crear espacios donde podamos compartir, colaborar y participar en las tareas de los demás. Cada persona del equipo debe saber no sólo qué hace, sino también para qué lo hace, como dice S. Covey “permanecer con el fin en la mente” ayuda a que el trabajo tenga sentido. Por último, el don del ganso, el cual es una invitación a fortalecer los vínculos entre las personas, reconocernos en una cultura empresarial dinámica de la cual nos sentimos parte, donde somos capaces de  aplaudir y de alegrarnos con los éxitos de otros, de apoyar y felicitar,un espacio donde no sólo encontramos culpables de los errores y las faltas, al contrario un lugar donde se anima y motiva a aprender cada día más. Finalmente, es importante reconocer que el talento individual y el equipo de trabajo van de la mano, el uno no aparecerá sin el otro y es responsabilidad de los gerentes seleccionar al personal adecuado, entrenarlos para obtener resultados superiores y evaluar su trabajo para evidenciar los aprendizajes que permitirán ajustar y mejorar individual y colectivamente. Donde manda marinero, también manda el patrón.

Los jóvenes de hoy sabemos adaptarnos bien a las circusntancias y trabajar en equipo. El reto de futuro es hacer cada vez más natural esa forma de hacer los negocios en el que el trabajo en equipo, el buen talante y la cooperación empresarial sea algo normal y cotidiano. Las 18.000 empresas asociadas a AJE en toda España son un buen ejemplo de creer en el apoyo que les puede garantizar el pertenecer a una organización empresarial que les facilita la forma de hacer negocio. Durante muchos años hemos puesto en contacto a muchos jóvenes con proyectos en común y les hemos conseguido en muchas ocasiones hacerse más y mejores. En este número os invitamos a volar juntos. A volar en formación, como hacen los gansos, que saben trabajar en equipo y cooperar, para que una vez en el aire, adoptemos una formación triangular que  mantendremos durante todo el viaje. Esta formación, nos permitirá generar corrientes de aire favorables a nuestro vuelo, todo para llegar juntos a nuestro objetivo. En AJE Málaga llevamos 17 años volando con un mismo corazón, una misma dirección. Súmate y gana, tenemos mucho horizonte por recorrer.

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